Villa I Borghi Dell'Eremo
Servicios principales
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Wi-Fi
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Parking gratuito
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Entrada/Salida exprés
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Piscina
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Fitness/Gimnasio
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Prohibido fumar
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Acceso para sillas de ruedas
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Desayuno
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Aire acondicionado
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Mascotas
Ubicación
La Villa I Borghi Dell'Eremo Piegaro está situada a unos 7 km del Oratorio de Santa Maria dei Bianchi y ofrece senderismo, equitación y tenis sobre hierba para los huéspedes activos. En el agroturismo, situado a unos 15 minutos en coche de il Museo Civico Diocesano di Santa Maria dei Servi, los huéspedes podrán disfrutar de un baño de vapor turco, un baño turco y un jacuzzi y una piscina exterior de temporada.
Il Palazzo della Corgna está a unos 8 km de esta villa, situada en una zona rural de la ciudad. Entre los lugares de interés cultural de los alrededores se encuentra el Museo del Vidrio, situado a unos 25 minutos a pie.
La Villa I Borghi Dell'Eremo tiene vistas a las montañas. Los cuartos de baño también disponen de un bidé, un inodoro separado y una ducha. Hay secador de pelo, gorro de ducha y toallas de baño para la comodidad de los huéspedes.
Los huéspedes que se alojen la Villa I Borghi Dell'Eremo podrán hacer uso de las comodidades de autoservicio disponibles, que incluyen un hervidor eléctrico y cristalería. Además, los huéspedes pueden utilizar un comedor al aire libre para cocinar. La estación de tren más cercana es Magione, situada a 24 km. Los tratamientos incluyen una peluquería, una exfoliación corporal y tratamientos faciales. Los amantes del deporte tienen a su disposición clases de yoga.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente pasé la Navidad en I Borghi Dell'Eremo y, déjenme decirles, ¡fue una experiencia inolvidable! La ubicación en medio de la naturaleza es perfecta para desconectar; los paisajes de la campiña umbra son simplemente sobrecogedores. La junior suite que ocupamos era espaciosa y contaba con un confort excepcional, ideal para acomodar a vecinos ruidosos o disfrutar del silencio. La decoración, cuidada al detalle, hacía que cada rincón fuese un placer para los sentidos. El desayuno buffet era un festín de delicias, con opciones continentales e italianas que no te puedes perder. Y qué decir del jardín, donde me relajé bajo el sol, con un aire fresco que me recordaba a mi Sevilla. Agradezco especialmente la amabilidad del personal, en especial de Ion, que nos hizo sentir como en casa. Sin duda, recomiendo este lugar para quienes buscan una escapada romántica o simplemente un respiro de la rutina. ¡Volveré con gusto!